10.7.2008

Hernán Gomina es peluquero, según descubrió Pher Chorny.

Lata de polvo para hornear Royal, parte de la colección personal de objetos lúdicos. La ilustración de su envase es recursiva: muestra un envase más pequeño, que a su vez muestra un envase todavía más pequeño, que a su vez…
Hace un par de meses, en un blog en inglés especializado en packaging advirtieron este fenómeno y se encaminaron al supermercado más cercano buscando otros ejemplos. No hay tantos: el cacao holandés Droste, que da nombre a este efecto visual, el queso fundido francés La vache qui rit, la sal estadounidense Morton, la manteca también estadounidense Land O’Lakes, las galletas Cracker Jack, y apenas un par más. Los comentarios del artículo aportan datos útiles e imágenes ilustrativas.
El próximo día de compras, al recorrer las góndolas, tendremos que fijarnos si es posible aumentar esta exigua lista.
6 comentarios• Ya está a la venta en Buenos Aires, y posiblemente en otras ciudades de Argentina, la colección Desafíos matemáticos de la editorial RBA. El primer libro, ¡Ajá! Paradojas que hacen pensar, de Martin Gardner, se consigue a los quioscos a 15 pesos; los siguientes saldrán 30 pesos. La lista de títulos es excelente, aunque un poco más reducida que la original española, e incluye libros del catálogo de Ediciones de Mente, El hombre que calculaba, el best seller de Adrián Paenza y algunos que se pueden encontrar online, como los de Yakov Perelman. Pero también hay libros nuevos o agotados, y las ediciones son cuidadas y con tapa dura, buen papel y encuadernación decente.
• Miguel Ángel Queiruga Dios tiene la amabilidad de avisarnos sobre la publicación de su libro Una mirada diferente: fotografía matemática, realizado junto a sus alumnas Eva y Marta Gutiérrez Adrián. «Hemos utilizado la fotografía como un lenguaje eficaz para comunicar que todo lo que nos rodea es matemática», dicen en la página; «las fotos son una excusa, un pretexto para que surjan nuevas preguntas, se propongan actividades matemáticas, ejercicios, tareas de investigación, dando opción a conocer a matemáticos y personas relacionadas con el tema, descubrir nuevos conceptos.»
6 comentariosHace unas semanas Marcelo Iglesias decidió escanear y publicar cada página de la revista El Acertijo para instrucción y regocijo de las generaciones futuras. Aquí se puede ver el estado actual del proyecto. Vale la pena perderse entre las páginas y dejarse atraer por aquella nota o aquel problema; pero para quien lo necesite, señalamos algunos de los contenidos más destacados de los primeros números de la revista.
• Cada número de El Acertijo solía empezar con una veintena de problemas de ingenio diversos. En la primera página del primer número leemos: «Uno de los cinco dados de un juego de generala es especial: en lugar de un 6 tiene otro 5. ¿Eso da más o menos chanches de hacer generala?» Este ligero pero no sencillo problema para el ascensor traerá cola en números siguientes.
• Textos condicionados de Eduardo Abel Gimenez.
• El viejo problema de la herencia de camellos, narrado nada menos que por Bertolt Brecht.
• Una nítida presentación de la paradoja de Russell, salida la pluma experta de Gustavo Piñeiro.
• Un breve experimento con el tiempo, texto de Richard Feynman extraído de su libro ¿Qué te importa lo que piensen los demás?
• Una breve semblanza del hombre verdadero detrás de Malba Tahan, para todos aquellos que ingenuamente creíamos que era árabe, y un curioso artículo donde lo vemos resolver ecuaciones en la cámara legislativa de Brasil.
• Aún en la Batalla Naval puede haber estrategia.
• Scooby Doo, una variante de la Escoba de Quince creada por Rodolfo Kurchan.
• La primera versión de este artículo de Claudio H. Sánchez. En quince años cambiaron muchas cosas.
• Como se volvía usual, la revista empieza con cinco páginas de nutritivos problemas de ingenio. Hay mucho para elegir.
• Problemas del test clasificatorio norteamericano para el primer campeonato mundial de juegos de ingenio. (El años pasado, aquí anunciamos el décimosexto campeonato.)
• Un lindo artículo de Peter Hajek sobre libros que plantean una búsqueda del tesoro en el mundo real usando enigmas y acertijos; por ejemplo, Masquerade.
• Algunas partidas muy cortas de ajedrez, con diferentes condiciones. Enrique Fernández Alcázar tiene una página muy completa sobre el tema: Mates rápidos.
• Análisis de un juego de grafos: Los dinamiteros de puentes.
• Por primera vez, la revista se presentaba con una tapa a color.
• Un recuadro sobre pangramas autorreferentes, antes de que Marcos Donnantuoni destripara para siempre la tarea.
• Luego de la clasificación, el torneo: acertijos del primer campeonato mundial de juegos de ingenio, en Nueva York.
• El arte de resolver: Hilario Fernández Long explica cómo recorrer una red.
• Rodolfo Kurchan, experto en poliominós, propone algunos desafíos con pentominós.
• A piacere, un juego de cartas inédito.
Meses atrás, Juan Luis Roldán Calzado, editor de los recomendables Espejo Lúdico y El blog de Ilusionario, compuso un libro de problemas matemáticos para descargar gratuitamente o imprimir bajo demanda a un precio módico. Ahora anuncia la aparición de su segundo libro lúdico: Me la juego a letras, dedicado a diversos desafíos con el lenguaje. En sus ochenta páginas recorre asuntos diversos y divertidos como los palíndromos, las palabras sin rima, los calambures o la polisemia, más un nutritivo puñado de acertijos y adivinanzas. Lo mismo que el anterior, este nuevo libro también puede ser descargado gratuitamente en formato PDF o comprado en el viejo y confiable papel por poco más de siete dólares.
Hacer un comentarioEn el disco Hoy, del grupo argentino Pez, el título del disco aparece como ambigrama. (La ilustración tiene otra clase de simetría, vertical, perfecta salvo por un par de detalles casi invisibles.)

Hace unos días y a propósito de la Eurocopa, el diario alemán Spiegel recopiló frases bestiales atribuidas a futbolistas y entrenadores, como «Hay una sola posibilidad: victoria, derrota o empate» o «Nuestras chances son 70:50». En esa colección se incluye la siguiente frase de Lukas Podolski.
El fútbol es como el ajedrez, pero sin los dados.
El pobre Podolski convirtió —hasta ahora— todos los goles alemanes del torneo y merece una reivindicación. ¿Cómo sería un ajedrez con dados?
En el sitio Chess Variants nos ahorran el trabajo y listan unas cincuenta variantes. Aunque no las revisamos en detalle, muchas parecen aprovechar la coincidencia entre las seis caras de un dado común y los seis tipos de piezas de cada bando (rey, dama, torre, caballo, alfil, peón). En la Wikipedia se describe la variante que primero viene a la mente: cada cara representa una pieza; el jugador tira el dado, y debe mover el tipo de pieza que el dado indica. Si no puede mover, pierde el turno; a las situaciones especiales como enroques, promociones o capturas al paso les corrresponde la pertinente aclaración.
Otras variantes utilizan dos dados de ocho caras, uno con los números del 1 al 8, otro con las letras de la A la la H. Al arrojarlos queda determinada una casilla del tablero. Con esa casilla pueden ocurrir muchas cosas.
Finalmente, un tercer grupo de variantes usa los dados para determinar la ocurrencia azarosa de una situación catastrófica: el intercambio de bando con el oponente, el movimiento de un juggernaut neutral, la explosión de un peón o, como meta-variante, el cambio de la variante que se está jugando.
Naturalmente, esto no agota las posibilidades. Si divisa algo diferente, cuéntenos.
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