20.8.2006
por Gustavo Piñeiro
Desde hace algo más de un año que desde esta columna he venido importunando sesquisemanalmente a los incautos visitantes de esta página. Pues bien, ha llegado la hora de que les conceda unas vacaciones.
No puedo precisar de antemano cuál será la duración de este descanso, aunque sí diré que mi firme intención es que no sea demasiado prolongado. Sólo les daré esta pista: la columna regresará antes de que comience algún mes en cuyo nombre no figure la letra R ni la O.
¿Preguntiña?
Como despedida (por ahora), una preguntiña: ¿Qué tienen en común Holmes y Crick?
(Solución de la columna anterior: Ornitocéfalo y Pablo Sussi enviaron respuestas correctas para el enigma de la columna anterior. La solución, en palabras de Ornitocéfalo, es: Primer partido: Puesto que ganó Darío, Carlos no pudo indicar en su primera jugada ni “impar” ni “cuadrado”; ello habría supuesto que Darío tenía necesariamente el “2” y no podría deducir la situación del resto de cartas, ganando otro antes de llegarle nuevamente el turno (Bruno si Carlos cantó “impar” y Abel si lo hizo “cuadrado”). En los otros casos, si Darío tenía el “1”, el “3” o el “4”, Carlos tendría el “2”; y si Darío tenía el “2”, Carlos habría tenido el “4” si cantó “par” y el “3” si cantó primo. Segundo partido: Debió ganar Bruno, pues en la primera ronda ya descubrió que Carlos tenía el otro “primo” y, en la siguiente, Abel (que sólo conocía la de Darío) le reveló la suya y, por lo tanto, la de Darío.)
Esta es una columna sesquisemanal. Cada una contiene la solución del enigma planteado en la columna anterior (si es que lo hubiere). Quien desee hacer comentarios o enviar respuestas a los problemas puede dirigir su mensaje a gbsgep@gmail.com.